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Posts Tagged ‘vida’

Traigo este post a colación de un debate filosófico que hemos mantenido esta semana durante una práctica de filosofía en clase, en la que la cuestión a tratar era la existencia o no de la libertad, entrando en la posibilidad de que ésta pudiera ser en realidad un constructo abstracto creado por el ser humano a lo largo de la historia. Yo personalmente, me considero un profundo determinista, y creo sinceramente que la libertad ni existe ni ha existido nunca, pues cada acto que realizamos en cada momento viene determinado por un sinfín de determinantes que condicionan nuestra elección y que convierten el acto en la única decisión que podríamos haber tomado, aún sabiendo que la mente nos provoca una falsa ilusión de libertad al considerar que realmente pudieramos haber elegido, nunca elegimos, el concepto de libertad humana no es sino un eterno engaño que sólo existe en el momento presente (por supuesto ésta es una conclusión totalmente personal). Como verán, esta teoría elimina de una tacada el concepto de libre albedrío que tradicionalmente se le ha venido atribuyendo al ser humano como punto de diferencia respecto a los “animales no humanos”. 

De esta manera, encontré un blog de esos que realmente valen la pena echarles un ojo y encontré un artículo que fielmente muestra mi visión sobre el tema pero con las competencias necesarias (de las cuales carezco) como para considerarse un texto serio y profundamente interesante, pues está redactado por un doctor en la materia: Francisco Lapuerta Amigo, catedrático, doctor y profesor de filosofía en Barcelona. Espero sinceramente que les haga pensar.

No somos libres

by FRANCISCO LAPUERTA AMIGO on 5 FEBRERO, 2011 

Me gusta la libertad. Creo que la libertad es un valor supremo. Es lo primero que tenemos que reivindicar en lo personal, en lo social, en lo político: conquistar y defender cada vez más amplios ámbitos de libertad. Entiendo por ámbitos de libertad aquellas situaciones en las que no se ejerce constricción o impedimento a lo que queremos hacer con nuestra vida cuando esto no causa perjuicio a terceros. Es lo que se llama libertad negativa: ausencia de impedimento u obstáculo. Pero yo no voy a hablar ahora de la libertad negativa, sino de la positiva.

Libertad en sentido positivo es poder decidir lo que se desea. Soy libre porque hago lo que quiero. Bien, pues en este sentido, no somos libres. Lo explicaré. O mejor dicho, explicaré cómo lo entiende Schopenhauer.

Somos parte de la naturaleza, y por tanto estamos sometidos a causas igual que cualquier otro objeto natural (una piedra que se mueve, un árbol que crece, un insecto que vuela). En nuestro caso, las causas que nos determinan son, desde un punto de vista físico, complejos intercambios químico-eléctricos de las neuronas. Desde un punto de vista psicológico,motivos. Para no complicarnos hablando de lo que no conocemos con detalle, dejemos de lado la explicación física y limitémonos por un momento a la psicológica. Hablemos de esos motivos que nos mueven. De eso que motiva nuestra voluntad.

Creemos que elegimos libremente, pero no lo hacemos. En realidad, lo que hacemos es decidirnos por el motivo más fuerte de cuantos se hallan frente a nosotros en la situación en la que tenemos que elegir. Decidirse es renunciar a los demás motivos decantándonos por el que más fuerza motivadora presenta. Vistas así, nuestras decisiones electivas no son más que ladecantación de la voluntad por el motivo dominante. Cuando nuestra voluntad cree decidir algo libremente, lo único que está ocurriendo es que la voluntad cede, pues ha sido tocada por el motivo. Y esto sucede de un modo tan determinista como una bola que choca contra otra causando su movimiento sobre el tapete de un billar. Se trata de un fenómeno causal como cualquier otro. La causa es el motivo, el efecto la decisión. Y aunque ésta nos parecelibre, en realidad es tan necesaria, tan inevitable, como el desplazamiento de la segunda bola del billar.

¿Qué sentido tiene, entonces, la afirmación «Soy libre porque hago lo que quiero»? Ningún sentido. Pues eso que quiero, si lo quiero verdaderamente es porque un motivo lo está determinando. Uno no puede decidir lo que quiere o no quiere hacer. Hazte esta pregunta: ¿puedes decidir no querer lo que quieres? Lo que quieres, lo quieres sin más. No puedes no quererlo. No eres libre para querer o no querer algo. Eso de «hago lo que quiero», ¿qué es, entonces?

No es nada más que un error lógico. El error consiste en creer que nuestro querer es fruto de nuestro pensar, cuando es exactamente al revés. No queremos lo que pensamos que es preferible, sino que aquello que más queremos, lo pensamos como preferible.

Es el querer lo que arrastra al pensar, no el pensar lo que decide el querer. Y el querer es algo que nos sucede, no algo que decidimos libremente.

Extraído del blog de Francisco Lapuerta Amigo “Pensar Libre: Antídotos contra la pereza mental”.

Yo creo en que todo va bien y que todo es como es,
lo que pasa es que el egoísmo humano…

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