Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘japon’

Sapiens, procede del latín sapio -ii, término latino que significa literalmente: tener juicio, inteligencia.

De lo que se denota, homo sapiens: hombre capaz de emitir juicio, poseedor de intelecto.

Yo, me tomo la osada libertad de añadir a esta definición la capacidad de sentir emociones, de aflorar sentimientos internos, en definitiva, de poseer lo que tradicionalmente hemos llamado como poseer corazón.

Desde luego el ser humano ha demostrado a lo largo de su historia no solo tener inteligencia, sino ser capaz de realizar obras admirables, extraordinarias, de rozar el cielo uniendo estas dos capacidades intrínsicas del ser humano: intelecto y corazón.


Pero yo hoy me encuentro con esto.

No estamos hablando de la fiesta nacional, no estamos hablando de perros atropellados en la autopista, no estamos hablando del lobo ibérico, no estamos hablando del esturión del Guadalquivir, tampoco estamos hablando de los famosos pezqueñines, no estamos hablando de nada de eso, aunque todo eso también me importe, por supuesto, pero hoy no estamos hablando de nada de eso.

Estamos hablando de arrojar decenas de millones de toneladas de todo tipo de seres vivos al mar, después de haber sido capturados por las redes y dejarlos agonizando tras haber sido mutilados por las redes o directamente muertos, no hablamos de unos cuantos de pescados que se quedan aleteando encima del barco, ni de peces que no dan la talla mínima para ser capturados, estamos hablando de arrasar de forma sistemática los  sistemas de vida primarios, que son sus ecosistemas, del bien más preciado que tiene este planeta llamado Tierra, estamos hablando literalmente de destruir el mar, de agotar sus recursos, de permitir que los océanos se queden sin peces.

Con todo lo que eso conlleva.

De locos.

Cabe decir que soy un verdadero aficionado al pescado, lo considero un alimento más que básico en mi dieta, y no creo que el problema estribe en las ganas del personal por comer sardinas y atún con tomate, pues el ser humano ha comido todo tipo de animales marinos (peces, marisco,ostras, mejillones, etc) desde el mismo momento en que fue capaz de usar su intelecto para crear un anzuelo y unirlo a una cuerda, desde la remota Edad de Piedra.

También soy un amante del mar, y quien bien me conoce bien lo sabe. Y me gusta por lo que representa, por su carácter ingobernable que delata su autenticidad, por su peligrosidad natural, por su capacidad para generar todo tipo de emociones y sensaciones dentro del ser humano, por ser la fuente de vida de todo lo que soy como ser humano y de lo que son mis congéneres, pues el mar ya estaba ahí clavado mucho antes de que nosotros estuviéramos aquí, y porque aunque aún no nos hayamos dado cuenta, no nos pertenece.


El problema no está en comer pescado, creo que el pescado es sano y beneficioso para el ser humano y considero la pesca una actividad necesaria para el hombre, siempre que se realice con inteligencia, y ahí está el matiz.

La cuestión está en las formas, y considero que el problema estriba directamente en el sistema de vida que llevamos. Creo que no hace falta ser muy lumbreras para darse cuenta de esto. El problema está en la especulación de los mercados, en que el sistema político, económico e industrial sobre el que cabalgamos nos está llevando sin rumbo a la deriva, y que repercute de forma perjuiciosa en todos los ámbitos naturales con los que convivimos (bosques, ríos, animales, etc) y el mar no es una excepción.

El problema también radica en que hoy día somos casi siete mil millones de personas sobre el planeta, cifra nunca antes alcanzada por el ser humano en su evolución demográfica, pues el crecimiento humano desde la revolución industrial (1850) se está produciendo de forma exponencial  (aunque por desgracia un gran porcentaje de ellos no hayan podido ver un pescado en su vida, y aún menos comérselo).

O cambiamos el ritmo y las formas, o estoy seguro que vendrán tiempos muy divertidos*, y personalmente no creo que la cosa vaya a cambiar mucho (*permítanme la ironía).

Me acuerdo yo de cierto país con un gran círculo rojo en su enseña nacional y habitantes de ojos rasgados y cara de simpaticones, en su despiadada práctica anual de caza de delfines. También me acuerdo como el mar lloraba sangre.

La misma sangre que lloró su bandera tiempo después, por un revés del destino que llegó por el mar en forma de ola…

El problema es que el dinero le gana al corazón, y al intelecto, y no nos damos cuenta.

Pero ya nos daremos.

Seguro.

Corazón e intelecto. Las dos cualidades propias del homo sapiens, aprendamos a usarlas.

Hagamos honor a nuestro nombre como especie.

No vaya a a ser que la Tierra y el mar nos acabe poniendo al revés a nosotros.




Corazón e intelecto.

Read Full Post »